Una retrospectiva por la obra de Xul Solar

Una retrospectiva por la obra de Xul Solar en el Museo Dámaso Arce

Es la primera vez que una selección de obras del reconocido pintor argentino llega a una ciudad del interior del país. Este domingo se realizó el acto de inauguración de la muestra que se encuentra en exposición hasta el 14 de junio. Participó el Intendente José Eseverri, junto a funcionarios municipales, y un importante marco de público.

El 9 de abril de 1963 moría en una isla en el Tigre Alejandro Xul Solar, seudónimo de Oscar Agustín Alejandro Schulz Solari. Destacado pintor, fue también músico, frecuentó la astrología y el esoterismo, y hasta inventó una lengua, la panlengua.


“Reconocido como uno de los más grandes pintores de este siglo, su maravillosa obra plástica testimonia sólo una faz de todo el conocimiento mágico que ese genial artista argentino llegó a poseer durante su vida fecunda. Asombro de críticos, admiración de espectadores, tema de polémica, se anticipó a toda la audiencia optimista que hoy es realidad humana”, así se lo describe a Xul Solar, en la Revista 2001, del año 1969.


Hoy, en el Museo Dámaso Arce, quedó inaugurada la muestra denominada “Retrospectiva” con 50 obras (acuarelas, tintas, témperas, máscaras, y objetos) siendo la primera vez que la Fundación Pan Klub - Museo Xul Solar permite llevar una selección de obras al interior del país, otorgando un marco de gran importancia a nuestra ciudad.


La Fundación que tiene por misión difundir la obra de Xul y su pensamiento universalista, concibe al arte como una forma de construir valores estéticos, reflexivos e inclusivos que colaboren en la educación para la paz, con el fin de acercar a los alumnos a la obra del artista.




En este sentido, la Directora del Museo Xul Solar, Elena Montero Lacasa de Povarché, durante el acto de inauguración, reconoció al Intendente José Eseverri por su “generosidad y valentía de traer a esta maravillosa ciudad esta muestra, y el esfuerzo para que la exposición de Xul estuviera en Olavarría”.


En este sentido, destacó que “es la primera vez que una exposición de esta importancia ha salido al interior del país. Hemos recorrido Europa, hemos estado en Madrid, Venecia, en todo el mundo, y en Argentina hemos una hecho una exposición en un Bienal de Kaiser en los años 50', 60', y acá no habíamos hecho nada. El año pasado hicimos una mini exposición en el Museo de Mar del Plata, pero no habíamos recorrido el país”.


“Nosotros tenemos como propósito y finalidad abrir al interior el Museo, la obra de Xul, buscando la expansión de la cultura que sabemos que se concentra en la ciudad de Buenos Aires, y todos los argentinos se merecen ver a los grandes maestros que tenemos”, sostuvo Elena Montero Lacasa de Povarché.


“Hace unos años se puede ver un camino significativo en el proceso de la regionalización cultural hacia el interior, donde contamos con excelentes museos como el Museo de San Juan, el Museo de Mar del Plata, y sin lugar a dudas este admirable ejemplo el Dámaso Arce”, agregó.


Luego hizo un apartado buscando las coincidencias entre la vida de Xul Solar y Dámaso Arce: “Resulta interesante observar la vida de estos artistas, en los que se encuentran diversas coincidencias, Xul nace en Buenos Aires en 1887, año en que Arce llega de España, y si bien Xul nace en San Fernando, hijo de madre italiana y padre báltico, mientras Dámaso Arce en España, ambos son producto de la inmigración Europea en nuestro país”.


Para Elena los dos crearon mundos de gran creatividad: “La construcción de ambos artistas no se pude comprender en la Argentina contemporánea, y sin tener en cuenta el lugar que tuvo la inmigración, y sin el aporte cultural. Tanto Arce como Xul buscaban la unión de los pueblos, Arce con su actividad artística y la creación de su Museo Hispano Americano en el año 23', en estos años Xul había vuelto de Europa, y concibe el neo criollo, combinó el español con el portugués a fin de unir a los pueblos latinoamericanos. En los años 40' se auto define como el creador del neo criollo una lengua que reclama al mundo de América Latina y lo postula como el idioma oficial de la hipotética confederación de los estados latinoamericanos del futuro. Ambos estaban en la misma sintonía, buscaban la unión entre Europa y Argentina. Los dos crearon mundos de gran creatividad”.


Por último, citando a Jorge Luis Borges sobre Xul Solar, dijo que tal vez fue “el único hombre cosmopolita que conoció, el verdadero ciudadano del universo, le interesaban las cosas comunes, aún las más mínimas, para el todo era digno de estudio y todo se renovaba. Es complejo definir al personaje de Xul Solar, su gran cultura, y su gran interés por la humanidad hacen difícil encasillarlo en un lugar, Xul fue pintor, músico, lingüista, astrólogo, como se puede ver en varias de sus obras estén aquí”.


Por su parte, la Subsecretaria de Gestión Cultural, Agustina Marino, manifestó que cómo se logró traer esta muestra de Xul Solar a Olavarría: “Arrancó como una gran locura del equipo de trabajo, pensando qué podemos traer para la gente de Olavarría y la región, y empezó como un sueño, y así nos fuimos a Buenos Aires con un proyecto, con una gran confianza en este equipo, y así fue como avanzamos en esta muestra”.


Sobre las actividades para escuelas, Marino destacó que: “Todo fue increíble, desde que llegaron las obras, todo lo que fuimos preparando para los chicos, para chicos con capacidades diferentes van a ver obras para no videntes, para que puedan entender la muestra de Xul Solar desde los sentidos. Hoy podemos decir que tenemos 6000 chicos anotados, gracias a los docentes que se acercaron y quieren participar de esta exposición”.


Agustina Marino caracterizó a Xul Solar como “un gran argentino, que ha hecho historia y patria, y que dentro del arte argentino nos deja un gran placer estético, un grado de disfrute increíble cuando se empiecen a adentrar en esta obra”.


“Fue una obra que surgió en un período de entre guerras, durante la Segunda Guerra Mundial, y no es casualidad que Borges lo haya acompañado, y que sea argentino”, agregó.


Por último, jerarquizó la política cultural impulsada desde la gestión del Intendente José Eseverri: “Hay que valorar lo que tenemos al alcance de las manos, tienen que ver con una política cultural que se genera gracias a la confianza de que la gente viene y se apropia de la exposición. Va a estar dos meses, hasta el 14 de junio, los esperamos a todos, y bienvenidos en nombre del Gobierno Municipal”.


El acto fue encabezado por el Intendente José Eseverri, la Directora Museo Xul Solar, Elena Montero Lacasa de Povarché, y Teresa Tedín Uriburu, la Jefa de Gabinete, Margarita Arregui, la Subsecretaría de Gestión Cultural, Agustina Marino, y el Subsecretario de Cultura y Educación, Diego Lurbe.


También participaron del acto el Senador Provincial, Héctor, Vitale, la Senadora Provincial, Carolina Szelagowski, el Secretario de Planificación e Inversión Pública, Julio Frías, el Curador del Centro Cultural, Benjamín Aitala, y demás funcionarios municipales, concejales, y público en general.


Tras las palabras, el Intendente José Eseverri, recibió de manos de la Directora del Museo Xul Solar Elena Montero Lacasa de Povarché un libro sobre Xul Solar, escrito por Jorge López Anya.


Tras ello, los funcionarios recorrieron las distintas salas del Museo Dámaso Arce donde se encuentra parte de la vastísima obra que Xul Solar dejó librada a nuestra interpretación.


Los horarios en los que se podrá visitar la muestra son lunes a viernes: de 8 a 20hs; sábados domingos y feriados: 15 a 20hs. La entrada es libre y gratuita.

Antes de la inauguración, en el veredón del Museo, se pudo disfrutar de un espectáculo musical a cargo del Facundo Quiroga dúo integrado por Facundo Quiroga (en acordeón) quien se presentó en formato de dúo junto a Nicolás Hailand en contrabajo interpretando un repertorio de tango, milonga, valses y temas propio, con un gran marco de público.


El hombre

Oscar Agustín Alejandro Schulz Solari nació en San Fernando, provincia de Buenos Aires, el 14 de diciembre de 1887, a las 11.20 de la mañana, en un día de sol radiante. Este último detalle fue anotado por una tía en su diario en un impulso premonitorio de que los astros y ese niño estaban ya relacionados por un destino sin secretos.


Expresó desde muy joven su vocación por el arte plástico, pero esa vocación respondió más que nada a la necesidad de expresar una forma de su genialidad multifacética, de servirse de un medio que sintetizara toda la inteligencia humana por medio de la libertad de la imaginación. A los siete años se escapó de su casa. Lo buscaron desesperadamente por todos los lugares que podían fascinar a un niño de su edad. Lo encuentran en un lugar insólito, la estación de ferrocarril, dibujando locomotoras, en su primera fiebre de indagación de las creaciones de que se vale nuestra inteligencia para dotar a nuestra materia de cualidades superiores a su misma naturaleza.


De allí en adelante se lanza al conocimiento y a la creación con una pasión religiosa, a tal punto que puede decirse que se convirtió a sí mismo en la prueba convincente de la grandeza infinita del destino humano. Por ello no resulta extraño la definición que de él hace en 1949 Jorge Luis Borges: “Hombre versado en todas las disciplinas, curioso de todos los arcanos, padre de escrituras, de lenguaje, de utopías, de mitologías, huésped de infiernos y de cielos, autor panajedrecista y astrólogo, perfecto en la indulgente ironía y en la generosa amistad, Xul Solar es uno de los acontecimientos más singular de nuestra época… Sus pinturas son documentos del mundo ultraterreno, del mundo metafísico en que los dioses toman la forma de la imaginación que los sueña”.


Sabiduría en todos los idiomas

Y ese hombre llega a dominar cerca de veinte idiomas. Algunos, como el francés, el inglés o el italiano, por lógica consecuencia de su estada en Europa durante el lapso que va de 1913 a 1924. Otros, como el japonés, el sánscrito o el arameo, en razón de esos extraños poderes que le permitían aprender con la celeridad del que sólo recuerda lo que ya sabía. En seis meses aprendió el alemán. Menos tiempo aún necesitó para aprender el guaraní, lo que hizo con el solo objeto de asistir a un congreso en esa lengua en el que, participó sin ninguna dificultad de idioma. Internado en el Hospital Fernández con una fractura de cadera, se decidió a estudiar ruso con el doble fin de aprovechar el tiempo y dialogar con su vecino de cama en su idioma de origen. Ese vecino de cama jamás pudo luego ser convencido de que la lengua rusa que hablaban naturalmente con el artista, Xul Solar la aprendió en el corto tiempo de su internación.


Más sorprendente aun fue lo ocurrido en la Biblioteca Nacional, en oportunidad en que Jorge Luis Borges estaba dando a sus discípulos algunas nociones de anglosajón, lengua desaparecida hace diez siglos, que en nuestro país quizá sea Borges el único que conoce con cierta profundidad. En momentos que entraban Xul Solar el profesor estaba recitando un poema en la lengua desaparecida. Xul Solar lo interrumpió para decirle que la pronunciación no era exacta. Opinó que si bien se convenía en aceptar que los anglosajones sólo usaban el alfabeto rúnico para dos sonidos y habían adoptado el romano para los demás, su escritura debía sin embargo ser fonética, lo que cambiaba el concepto de pronunciación.


Borges lo escuchó con la indulgencia a que las excentricidades del pintor lo tenían acostumbrado. Pasado un tiempo, y olvidado el hecho, concurrió a un congreso que reunía en Edimburgo a los más prestigiosos eruditos en lengua anglosajona. Allí Borges recitó ese mismo poema. Pero ante su sorpresa sus más respetables colegas le corrigieron la pronunciación y le explicaron que después de un exhaustivo estudio de todas las derivaciones y raíces lingüísticas pertinentes era ahora imperante la convicción de la escritura fonética por parte de los anglosajones. Reconstruyeron para su conocimiento el idioma de esta manera y obtuvieron, tras de la misma teoría, la pronunciación exacta que había sostenido Xul Solar. ¿Un mago? ¿Un reencarnado? “Xul Solar fue un genio –dice Borges con seguridad-, fue un genio sin duda alguna”.


El inventor

Los inventos de Xul Solar resultan tan sorprendentes por lo inverosímil de su apariencia como por la sabiduría de sus cualidades. Uno de ellos, el “panajedrez”, es uno de los más notables. Se trata de un ajedrez de doscientas piezas, hechas de palo de escoba y convertida en objetos bellísimos, que juegan en un tablero de doce cuadros por lado. Las piezas responden a cuerpos y seres astrológicos para que se aprenda astrología como consecuencia inevitable de la distracción.


Las reglas del juego, que permiten, entre otras innovaciones, la superposición de piezas, hacen que los movimientos del contrario sean prácticamente imprevisibles, lo que permite una inequívoca medición de la inteligencia del jugador. A estas cualidades el “panajedrez” agrega las de ejercer una múltiple función didáctica, que comienza por la lección de democracia que dan reyes y peones en condiciones de igualdad total y continúa con aplicaciones insólitas como son las de servir para la composición de música o de poesía, de comunicarse por medio de colores o de hablar por medio del juego la “panlengua” que posibilita, con sus cuadros-vocales y sus piezas-consonantes, que dos personas de lenguas muy distintas puedan dialogar por medio del juego de ajedrez.


El teclado de piano creado por Xul Solar no es menos singular. Tanto su reducida longitud como su constitución facilitan la ejecución. Las teclas, dispuestas en tres hileras, responden con su coloración a la vibración que representan, lo que también facilita el método de aprendizaje. Esas teclas tienen además la virtud de prever el aprendizaje por parte de los no videntes, razón por la cual cada una de ellas muestra además un sistema de relieves concebidos para este fin.


Creaba títeres con los cuales, en un improvisado teatro, profundizaba en la vida por medio del humor. Actuaba tanto los signos del zodiáco como una muerte hecha con el límite de perfección que se puede lograr con su esqueleto de palos de escoba. Era una muerte gentil, que actuaba por virtud del titiritero Xul Solar con una gracia tal que su anciana madre llegó un día a decir: “Viendo una muerte así una pierde el temor de morirse”.


El visionario

Sentado en su banqueta, con su extraño relicario colgando del cuello, el hombre que se definía simplemente “catrólico” (o sea católico y astrólogo) desplegaba periódicamente ante un grupo de oyentes asombrados ante toda su increíble sabiduría, que llegaba en el multifacetismo de sus aspectos a dominar desde el esoterismo que envuelve los pensamientos y las vidas de Taong Kapa y Padma Sambhava hasta la magia negra religiosa de Milarepa o la Epopeya de Guésar de Ling.


Las sabidurías de Oriente y Occidente se unían en él para dotar a su personalidad de una magia que excedía toda suma de conocimientos, y que lo dotaba del poder de penetraren el misterio sideral o el de realizar milagros sobre la misma Tierra.


Toda esa riqueza imaginativa que sumada a la cultura produce tanto asombro como admiración, Xul Solar la prodiga con elocuencia en su obra plástica. Pero también se ha expresado por medio de interesantes escritos.


El pintor

La última exposición que mostró al público parte de la obra de Xul Solar, realizada en el presente año en la galería Javier, merced a la sensibilidad que impulsó a su dueño, Daniel Florino, a gestionarla, ratificó una vez más la grandeza del artista y la dimensión de su verdad extemporal que aún sigue asombrándonos.


La belleza plástica de sus obras sólo ha sufrido con el tiempo la modificación de sus aciertos, la prueba fehaciente de sus contactos extraterrestres que lo dotaron de un poder de creación que se manifiesta en imágenes substanciales, en bellezas que se transmite bajo la forma mágica de la sabiduría.


Los seres que habitan frecuentemente sus trabajos responden misteriosamente a la descripción que en virtud de coincidentes testimonios identifican a los habitantes del espacio. Sus ciudades cósmicas son de una perfección que certifica la intuición de los visionarios de todas las épocas, y con ella la capacidad humana para recorrer el universo en la segura nave de la fantasía.


El talento plástico de Xul Solar es tan desbordante que aun quienes tratando de definirlo elogiosamente lo compararon con un Klee, un Chagall, etcétera, tuvieron luego que admitir con admiración mayor que su genialidad no resiste una comparación.


Fuente: Revista 2001. Nº 13, de agosto de 1969. www.elhistoriador.com.ar (Felipe Pigna)

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